Larga noche fue.
En la oscuridad
la fe casi desaparece.
Uno parece morir.
Pero no hay noche más larga que la muerte
a la cual no conocí.
Hoy estas presente
y es cuando amanece.
Larga noche fue.
En la oscuridad
la fe casi desaparece.
Uno parece morir.
Pero no hay noche más larga que la muerte
a la cual no conocí.
Hoy estas presente
y es cuando amanece.

La luna permanece quieta
después de una noche tormentosa.
La luna encuentra sus lagrimas
y llorar quiere pero no lo logra.
La luna busca los recuerdos
y no los encuentra, por eso no llora.
La posibilidad de reinventarse
se presenta de manera constante,
el chiste de esto es nunca espantarse
y tratar de salir siempre avante.
Los amorosos callan,
por que a veces se hartan de ellos mismos.
Estando sin hacer nada en mi cama,
un encargo me pidieron realizar.
Un kilo de tortillas, vete a comprar.
Eso fue lo que me pidió mi mamá.
Caminando hacia la tortilleria
con Esperanza me fui a encontrar,
niña con la cual yo buscaba hablar,
para poder decirle que la quería.
Deseaba yo decirle maravillas
a niña tan mas bonita y linda
mientras ella esperaba sus tortillas.
Cuando me acerque a ella, mira espantada
imagino que miro mis puntillas
por eso ella quedo horrorizada.

Me siento perdido,
como aquel que no tiene rumbo en su vida.
Que no define nada en sus días
y que vive lentamente una agonía.
Agonía que duele,
quema, muerde y martiriza.
Que me obliga a quedarme quieto,
por no encontrar salida.